César Pelli: “La arquitectura es una profesión compleja, es un servicio público, es un arte”
El reconocido arquitecto argentino radicado en Estados Unidos visitó la Universidad Nacional de Córdoba para recibir el título de Doctor Honoris Causa el 12 de junio pasado. En ese marco, concedió una entrevista al programa “Los Invitados” que se podrá ver por la pantalla de Canal 10 el sábado 30 de junio a las 23.30. [29.06.2012]
Egresado de la Universidad Nacional de Tucumán, César Pelli se radicó luego en los Estados Unidos, donde fue Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale.
Con más de 40 premios internacionales a la excelencia en el diseño y la innovación tecnológica, es reconocido como uno de los arquitectos más influyentes de la actualidad en el campo del diseño y la innovación tecnológica en espacios urbanos a nivel internacional.
Recientemente estuvo en la Universidad Nacional de Córdoba donde fue galardonado con el título de Doctor Honoris Causa. En el marco de esa visita accedió a dar una entrevista al programa “Los Invitados”, que produce la Prosecretaría de Comunicación Institucional. En esta nota, un extracto de la conversación que mantuvo con Hugo Peschiutta, docente de la UNC y arquitecto especialista en restauración de monumentos y centros históricos. La entrevista completa podrá verse el sábado 30 de junio, a las 23.30, por Canal 10.
En el marco del debate acerca de la homogeneización de soluciones arquitectónicas, producto de la globalización, me pregunto ¿qué pasa con las culturas locales?, ¿cómo conciliar estas dos líneas?

Eso me preocupa mucho. Me temo que las culturas locales van a desaparecer. Lo que estoy viendo en la Argentina es que los acentos se están perdiendo. Estoy en Córdoba y no escucho ese acento tan lindo. Lo mismo me pasó en Santiago del Estero. Es otra manera de homogeneización.
En arquitectura pasa algo similar. Todos vemos las mismas revistas, las mismas imágenes en Internet. Desgraciadamente no se repiten los principios de la arquitectura, se repiten las imágenes.
Hay un autor inglés, Leland Roth, que escribe “Entender la Arquitectura” y dice que un tema importante en la arquitectura es el significado. ¿Cuánto significa la obra para quien la va a a consumir, para quien la va a usar? ¿Cuál es el peso que usted le da, en ese marco, a los elementos o los pilares que fundan una buena obra arquitectónica?
Eso para mí es esencial. No comienzo a diseñar hasta que comprendo exactamente la naturaleza del lugar, la naturaleza de la gente que lo va a usar, la naturaleza de mis clientes. Si estoy trabajando en otra cultura me tengo que adentrar en ella.
La arquitectura es una profesión compleja, es un servicio público, es un arte, tenemos responsabilidades sociales y legales y todo eso va unido. Por eso para mí es muy importante dar el primer paso de la manera más sólida posible. No un dibujito detrás de un sobre, eso para mí es un desastre. El problema que tienen esos dibujitos es que uno como autor se enamora de esos dibujos, y eso después desvirtúa todo el proceso, lo lleva en direcciones que no funcionan y muchos trabajos quedan sin construir.
Ese es un tema importante en la formación, el peso que se le da a la expresión gráfica que a veces deja de ser expresión gráfica y se transforma en dibujo artístico, que tiene otra veta ¿no?
Eso para mí es muy peligroso. Es lindo, agradable, útil, pero muy peligroso. Trato de evitarlo lo mayor posible. Me gusta más bien empezar con maquetas simples, volumétricas, que me dan una idea del tamaño del edificio en el lugar, cuál es el impacto del edificio en el lugar. Eso tiende a desvirtuarme menos. No me enamoro de esas cajitas de cartón, pero si me enamoro de mis dibujitos.
Para muchos usted es como un sinónimo de la torre como elemento tipológico de la ciudad de hoy. ¿Es ese un elemento que considere puede ser puesto en cualquier situación?
Creo que es muy importante que las ciudades controlen eso y decidan qué forma va a tener la ciudad. Ahí es donde pueden defender las ciudades locales. Tengo entendido que Córdoba tiene un límite de altura de 65 metros. Eso me parece fantástico que se imponga, porque le va a dar a Córdoba un carácter diferente a otras ciudades. La ciudad de Washington, creo, tiene como máximo de altura unos 40 metros y eso le da un carácter diferente a la ciudad.
No siento que las torres correspondan a cualquier parte, ni aún en lugares donde las hay, porque no corresponden torres de cualquier tipo. Creo, por ejemplo, que las Torres Gemelas no estaban bien, eran demasiado abstractas y demasiadas altas, no tenían nada que ver con el contexto del sur de Manhattan.










